Sobre la paciencia

Hay que dejarles a las cosas, su propio, tranquilo, ininterrumpido desarrollo que proviene de la profundidad del interior, que no puede ser apurado ni acelerado por nada; todo se trata de gestar –y luego dar a luz… Madurar como el árbol, que no apremia su savia y confiado permanece erguido en las tormentas de primavera,…